sábado, 13 de septiembre de 2008

San Miguel y no es la cerveza. Me ha traido chocolate!!!!!!!

Ayer estuve en coma (no literal, mamá no te asustes) porque como os dije la noche anterior salimos a las 9 de la noche a buscar a Miguel al aeropuerto. Llegaba a las 2:30 de la madrugada así que nos fuimos por Portloko que había oído mucho hablar de este camino pero todavía no había tenido el placer de recorrerlo. Íbamos en el coche Medo, el Xurri y yo tranquilamente por la carretera de siempre hasta el famoso pueblo de Portloko donde la carretera se acaba y nos metemos por un camino de mala muerte que como decía el alcalde de Viana cuando vino “el siguiente que se queje de que los caminos de Viana son malos le cuelgo”. O la frase de la sobrina de José Luis cuando le propuso dormirse hasta el aeropuerto “Tio como pretendes que me duerma si es como si me metienes en la licuadora”. Pero mi Xurri me quiere tanto que me dio a elegir por los baches de la izquierda o de la derecha. Y aunque a mitad de camino le dije que pensaba que había elegido mal y que se cambiase de lado, no era ese el problema. Llegamos al aeropuerto con el regustito en la boca de los huevos de la cena a la 1:30 y decidimos esperar dormitando en el coche.

Una hora más tarde fuimos Medo y yo a buscarle y allí salía San Miguel (que no la cerveza) con esa sonrisa tan característica de él que contagia ilusión. Le montamos en el coche y se le ocurre contarnos que había cenado un menú especial de Ramadam en Casablanca y mi Xurri con eso no bromea, se propone que lo expulse antes de llegar a la misión. En efecto, el pobre Miguel que con lo que le gusta hablar iba calladito y lo primero que dice después de 10 minutos en silencio es que si no le importa parar un momento que está mareado. Paramos, como diría Carlos, “in the middle of no where” y allí mi querido profesor empezó a expulsar todo vestigio musulmán dentro de él. Y así una vez más y el camino que no es precisamente corto se le debió hacer un martirio a mi profesor. Por fin llegamos a la misión y en el camino acordamos que para la vuelta de él vamos vía Freetown que es más cómodo.

Una vez en la misión desayunamos pan Tumaca con jamoncito que me han mandado mi adorable padre que está mucho más bueno aquí, que en casa. Y después del desayuno me bajé a montar los arcos porque en mi aparato del tiempo decía que iba hacer bueno y cuando aquí hace sol hay que aprovechar.

Tengo fotos pero la cámara esta sin batería así que mañana os colgaré todos los arcos montados y los avances de hoy que hemos empezado a montar los perfiles omega, perfil H y las riostras. “Mi niño” que es mi invernadero, va que no me lo puedo creer y después de que Miguel me haya felicitado por el trabajo, para que os voy a mentir, se me hace una sonrisa de oreja a oreja.

Y hoy he empezado a montar todas las cosas que os he dicho y he estado subida con mi cinturón de seguridad al andamio para asegurarme que todo iba bien. Y va de maravilla. Ahora os voy a dejar porque estoy destrozada.

Un beso muy fuerte
Irene

No hay comentarios: